camino-espiritual

Maria

Se rompió la escalera, tanto peldaño acaba con el cielo. Desde cuando cerraron el sótano? A Maria le gustaba deambular por paisajes llanos y ligeros, allí donde nada se esconde y las estaciones se repiten. Que manía con llegar a algún sitio, si no hay destino más genuino que el interior. Recuerdas los lápices de colores? Lo que más me gustaba es hacerles punta y las gomas de borrar, aunque a veces acabarán con el papel. Ahora las evidencias desaparecen, casi como las personas. No hay carne, sólo imagen. Maria solía recordarme los deberes para que no se me olvidaran jugando, era más efectiva que cualquier alarma porque lo hacía con amor. Como la sopa de mi madre cuando le ponía demasiada sal. Ayer fue otro día, pero la pantalla me confunde, menos mal que hoy se le acabó la pila y tuve que ver el mundo. Fue surrealista. Varias personas me sonrieron, pero no estoy segura si era una reacción nerviosa a un pensamiento futuro. Hoy me rendí, me di cuenta de que las batallas son ajenas y la vida sencilla. Maria me abrazó, sin pedirme nada y desde entonces, no he vuelto.

Eva Texidó

 

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